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18/07/2011

Debaten por qué a los chicos les cuesta tanto escribir sin faltas

26/06/11
El lenguaje de chats y las diferencias socio económicas afectan el aprendizaje.

Por Leyla Mesyngier, ESPECIAL PARA CLARIN

La dificultad para aplicar las reglas aprendidas a los textos, la colocación de tildes en las palabras, el uso de celulares y chats y las diferencias socioeconómicas son algunos de los problemas que enfrentan los alumnos de escuela primaria en el proceso de aprendizaje de la escritura.
En una evaluación sobre caligrafía y ortografía realizada por la Unesco, la Argentina obtuvo una de las peores notas en relación a los desempeños de alumnos de tercer y sexto grado de América Latina: los estudiantes cometieron un error cada 10 palabras y presentaron dificultades a la hora de mostrar su caligrafía manual en un texto.
“En los últimos tiempos nos hemos vuelto muy pragmáticos, utilizando diversas estrategias. Sabemos que los chicos aprenden de distinta manera: mientras algunos al leer registran y se acuerdan por haber leído, otros necesitan escribir la palabra para retener su ortografía”, explica Cristina Carriego, doctora en Educación de la Universidad de San Andrés y vicedirectora del colegio Pestalozzi.
Otra de las cuestiones clave es “trabajar la conciencia de la posibilidad de error. Lo importante es que los chicos al llegar a escribir un sonido parecido –como la c, la s o la z–, se pregunten y tengan conciencia de que hay más de un camino a seguir y no todos son correctos”, argumenta Cecilia Cancio, licenciada en Ciencias Pedagógicas.
Si se piensa la alfabetización como construcción, los alumnos pasan por diversas etapas en las que la manera de escribir va transformándose de lo auditivo a la aplicación de las reglas. Los estudiantes de primer grado, por ejemplo, escriben “moscito” en lugar de mosquito. “En segundo grado ya no se ve” el mismo error, apunta Carriego.
El uso del lenguaje de los mensajes de texto y del chat también influye en las dificultades de aprendizaje. A los alumnos de quinto o sexto grado muchas veces “les cuesta diferenciar que en un texto académico, en una carta o un cuento no pueden poner la q con apóstrofe para reemplazar la palabra que”, explica la docente Cristina Ashardjian. Lo mismo ocurre con el uso del procesador de texto. “Influye mucho la utilización de la tecnología porque los chicos argumentan que lo que escriben se entiende igual”, agrega la docente.
Los mismos que pueden escribir muy bien en un espacio formal, se descuidan en espacios más informales: no usan tildes ni mayúsculas y abrevian palabras. “Entienden las diferencias pero no las aplican”, sostiene Cancio.
Por último, las especialistas reconocen que las diferencias de recursos socioeconómicos también se presentan como dificultades a la hora de aprender a escribir. “Inicialmente el aprendizaje de la escritura ortográfica tiene una fuerte relación con el nivel socioeconómico y el capital cultural de las familias”, asegura Carriego, quien como tesis doctoral analizó cuatro escuelas primarias de la Ciudad de Buenos Aires a través de una evaluación escrita a los alumnos de segundo grado.
Sin embargo, instituciones con un estatus similar “pueden generar mayor o menor valor agregado en el aprendizaje”, especialmente considerando que el conocimiento de la ortografía “requiere de procesos de enseñanza explícitos”, continuó Carriego. “Esto marca la importancia de la escuela, de lo que pasa en el aula y de las condiciones institucionales que deben compensar las diferencias de capital social y cultural”.
“En las escuelas públicas con poblaciones de menos recursos hay mucho para trabajar, mucho por hacer y se pueden lograr grandes cosas. Los chicos tienen capacidad de aprendizaje, a algunos les costará más pero se puede”, concluye Ashardjian.


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08/04/2011

Principales novedades de la última edición de la Ortografía de la lengua española (2010)

 Las respuestas las podés encontrar en: http://www.rae.es/rae/gestores/gespub000018.nsf/%28voAnexos%29/arch8100821B76809110C12571B80038BA4A/$File/CuestionesparaelFAQdeconsultas.htm#ap0

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05/01/2011

Cómo manejarse con la nueva ortografía

Supresión de tildes, castellanización de palabras provenientes de otras lenguas, nuevos nombres para viejas letras, entre los cambios

Domingo 2 de enero de 2011 Publicado en edición impresa

Adrián Sack
Para LA NACION

MADRID.- La llegada de 2011 no sólo significó una vuelta de página para la historia, sino también para el uso del idioma español. A partir de ayer, las nuevas reglas y recomendaciones incluidas en las 745 páginas de la flamante edición de la Ortografía de la lengua española , editada en diciembre último por la Real Academia Española (RAE), comenzaron a regir y a generar, al mismo tiempo, dudas y polémicas sobre la necesidad de llevar a cabo esta muy comentada reforma.
No obstante, y ante el vendaval de críticas y objeciones recibidas desde la prensa ibérica, el propio presidente de la RAE, José Manuel Blecua, se esmeró en aclarar en los últimos días que la mayoría de las modificaciones anunciadas por los medios como "cambios impuestos" por esa institución no son más que "simples recomendaciones", mientras que las alteraciones más radicales "sólo obedecen a la consolidación de reglas" que en la edición anterior de la Ortografía , publicada en 1999 y con 577 páginas menos que la actual, presentaban alternativas en su empleo o aparecían como recomendaciones.
A pesar de las aclaraciones, en esa última categoría es donde aparecen los cambios más profundos.
Es el caso de las palabras "guión", "huí", "Sión", "truhán" o "fié", que desde ayer deben escribirse obligatoriamente sin tilde, a no ser que sean empleadas, como en esta nota, para dar cuenta de la modificación de la regla. Pero desde la RAE se insistió en que el uso de las nuevas formas prescindentes de acentuación ortográfica ya habían sido aprobadas 11 años atrás, por lo que tal supresión representa, apenas, la ratificación de una regla preexistente que no fue debidamente acatada tras su presentación.
De igual manera, la muy española tendencia a castellanizar los términos extranjeros -en especial provenientes del inglés- tiene, desde ayer, forma de ley.
Ya no será correcto escribir "piercing", "catering", "sexy", "judo" o "manager" si no se hace en bastardilla o cursiva, con el fin de remarcar su origen extranjero. Desde el primer minuto de 2011, sólo se puede escribir sin este recurso la forma adaptada al idioma español de estas palabras, es decir, "pirsin", "cáterin", "sexi", "yudo" y "mánayer". También sucede lo mismo con los nombres propios, donde Tchaikovski pasará a escribirse Chaikovski.
En la lista de las imposiciones más drásticas, también se hace notar la muerte de la tilde en la conjunción disyuntiva "o" cuando es escrita entre números, lo que originalmente se recomendaba para que la letra "o" no fuera confundida con el número "0". Pero ya no estará bien escribir "4 ó 5". La única forma aceptada será "4 o 5".
Además, ya no existen más los ex presidentes ni los ex maridos, aunque sólo nominalmente, porque luego de las modificaciones publicadas en la Ortografía de la lengua... , pasaron a ser "expresidentes" y "exmaridos". Tan sólo las expresiones compuestas, como alto comisionado o capitán general, podrán utilizar el prefijo "ex" en forma separada.
En cambio, y contrariamente a lo interpretado en un primer momento por varios medios internacionales, la supresión del acento ortográfico en el adverbio "sólo" y los pronombres "éste", "ése" y "aquél" no será obligatoria, ya que, tras arduas discusiones entre académicos, se decidió mantener el uso de ambas formas.
"A partir de ahora se podrá prescindir de la tilde, incluso en casos de doble interpretación", dice el texto, donde el "deberá" fue degradado en su rigor a un simple "podrá".
El empleo opcional de las modificaciones también se extiende a una de las reglas que más polémicas despertaron: el reemplazo de la "b" corta por la más castiza "uve" para denominar a la letra "v", o la desaparición del nombre "i griega" para designar a la "y", que la Docta Casa, fundada en 1713, prefiere llamar "ye" por resultar su uso "el único recomendado para todo el ámbito hispánico, por ser más simple y distinguirse directamente, sin más necesidad de especificadores, del nombre de la vocal i».
Frente a las controversias y resistencias generadas por la gran cantidad de modificaciones de las reglas incluidas en la nueva ortografía, que comprende la supresión en el alfabeto de la "ch" y la "ll", José Manuel Blecua, de 71 años, se esperanzó de que todos los cambios impuestos y propuestos "serán asimilados en cuanto se empiecen a enseñar en las escuelas", tal como sucedió con reformas anteriores.
"En cuanto eso se enseñe en la escuela, no habrá inconvenientes. El problema es para nosotros, para los que hemos aprendido así. A mí se me irá la mano en guión , es inevitable. Yo viví el cambio de fue, vio, dio, que antes se escribían con tilde. Pero la nueva generación no ha tenido ese problema", señaló el director de la RAE.
A partir de ahora, José Manuel Blecua será el encargado de demostrar que la nueva Ortografía de la lengua española no fue inspirada por el guion de un truhan, sino por el trabajo conjunto y consensuado de expertos y algún mánayer del idioma español en todos los países hispanohablantes.


 
En: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1338084&origen=NLCult&utm_source=newsletter&utm_medium=titulares&utm_campaign=NLCult


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06/11/2010

Una nueva ortografía para el siglo XXI


Por Ricardo Soca

Después de haber penado durante nueve años en el purgatorio, la ch y la ll serán definitivamente eliminadas de los diccionarios castellanos, a partir de la publicación de la nueva Ortografía de la lengua española, un volumen de ochocientas páginas editado por Espasa con el espaldarazo de las veintidós academias de la lengua, que estará en venta a partir de diciembre. Ambos dígrafos habían sufrido una primera degradación en el Diccionario de 2001, en el que se materializó la decisión de las academias de mantenerlos todavía como parte del alfabeto, pero, en los diccionarios, incluidos en la c y la l respectivamente. Esta resolución obedece a una alegada necesidad de ajustarse a las pautas de un cierto «alfabeto internacional».

La obra será presentada el 28 de noviembre en la Feria del Libro de Guadalajara.

La y griega perderá definitivamente su referencia helénica y será conocida apenas como ye.

Tras la publicación de la nueva obra de la docta casa y sus acólitas, quórum se podrá escribir con c (cuórum) y ¡sorpresa! cuásar será el nuevo nombre de los quásares. Iraq será Irak y el emirato de Qatar pasa a llamarse Catar. La Academia «permite» que estos nombres se escriban con q, pero con la condición de que vayan en bastardilla como extranjerismos crudos y no como vocablos de nuestra lengua.

Otra novedad es que el prefijo ex ya no se escribirá separado ni con guión. A partir de ahora, quienes fueron presidentes serán expresidentes y los ministros que hayan dejado sus cargos pasarán a ser exministros, no ex ministros ni tampoco ex-ministros. Esta decisión es coherente con la Nueva Gramática de la Lengua Española (NGLE), que prescribe que los prefijos van siempre unidos a la base léxica, aunque habrá una excepción: cuando ex preceda palabras compuestas, como ex ministro de Cultura o ex capitán general se escribirá separado .

Otras tildes que se jubilan son las que hasta ahora adornaban la o cuando iba entre números. Si uno quiere ahora escribir 4 ó 5 tendrá que emplear la grafía 4 o 5, que a partir de ahora no se confundirá con 405, según sentenció la autoridad lingüística.

La pronunciación iberoamericana, que hace sonar truhán y guión como bisílabas, es solemnemente ignorada por las academias, que decidieron considerar ambos vocablos como monosílabos, tal como son pronunciados por el 10 % de los hablantes (los de la Península) y, en consecuencia, se escribirán sólo sin tilde. Hasta ahora, se podían escribir con o sin tilde según la pronunciación de cada región, monosilábica o bisilábica.

¿Dije sólo? Pues no, ya no puedo hacerlo: la tilde en solo se elimina definitivamente en todos los casos, incluso cuando pudiera haber ambigüedad (vine solo a verte). Alguien podrá ver tal vez un reflejo autoritario en la aclaración de que la Academia «no condena su empleo si alguien quiere usar la tilde». Menos mal.


En: http://www.elcastellano.org/ns/edicion/2010/noviembre/ortografia.html



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01/03/2010

Justicieros de la ortografía en busca de los acentos perdidos

¡Qué maravilla andar con un fibrón y anular los detestables errores ortográficos!


Un grupo se propone mejorar el uso de la lengua castellana. La apuesta es agregar los tildes ausentes en la cartelería de la vía pública. Surgió en México y se propagó a varios países. Rodrigo Maidana es el encargado de la sucursal de Argentina.

¿A quién no lo puso nervioso leer al paso alguna palabra que pese a llevar acento no lo tenía? ¿A quién no le dieron ganas de tener un fibrón gigante y de color para poner el tilde que faltaba? Cansados de ese trauma, un grupo de personas fanáticas de las palabras bien acentuadas que andan en distintos países del mundo se unieron en una red que batalla por corregir ese pequeño gran detalle. La Argentina no se quedó atrás y tiene un blog y varios colaboradores de carne y hueso que le ponen el acento a las palabras.

En un papel dentro del ascensor firmado por el administrador del edificio, en un cartel que avisa que un desvío por la realización de una obra, en una pizarra con la promoción de un comercio, en el frente de un edificio histórico, en la placa de un consultorio médico, en una publicidad y en infinidad de lugares es común encontrar la ausencia de acentos. Para recuperar esa ausencia, sobre todo en la vía pública, es que se conformó "Acentos Perdidos".

La iniciativa surgió del español Pablo Zulaica Parra, un publicista que vive en México. Zulaica Parra quiso empezar a recuperar los acentos y el 23 de junio dio nacimiento al grupo. Pero el proyecto no quedó ahí. Las distintas sedes comenzaron a crecer en otros lugares del mundo y a la primera se sumaron: Chile, Costa Rica, Perú, Colombia, Puerto Rico, Venezuela, República Dominicana, España y hasta Estados Unidos. Argentina no quiso ser menos y también tiene su lugar en la cruzada.

Rodrigo Maidana, un joven de La Plata, es el cazador oculto en busca de la ortografía ausente. "Este blog propone mejorar el uso de nuestra lengua. Los acentos están perdiéndose, por lo que esta iniciativa apuesta a que, entre todos, agreguemos a las palabras las tildes perdidas. Este es solamente el comienzo para reivindicar el manejo de nuestro idioma. Sumate a este proyecto", dice el joven desde la bitácora.

Ferretería, óptica, peluquería, librería y zapatería son las palabras cuyos acentos brillan por su ausencia en la vía pública. Sábado y fábrica, que por ser esdrújulas, deben llevar tilde también son las que casi nunca se escriben correctamente en la cartelería, según un relevamiento fotográfico del blog argentino.

El procedimiento de Rodrigo comienza al salir a la calle con los tildes de papel impresos (que se pueden bajar de la página) y colocarlos en los lugares donde faltan. Los recortes blancos tienen una indicación según de que palabra se trate, si es grave, aguda, termina en vocal o es esdrújula y entonces queda claro porqué debe ir el tilde.

Los que se quieran sumar tendrán que imprimir los acentos, colocarlos sobre la palabra en cuestión y sacarle una fotografía para subir al blog. Y claro, conocer al dedillo las reglas de la Real Academia Española, para que ningún acento perdido pase desapercibido.
En: http://www.rosario3.com/noticias/enserio/noticias.aspx?idNot=66633