02/07/2011

Estimulan el aprendizaje los libros para jugar

Marcela Platero
Para LA NACION


Domingo 26 de junio de 2011 | Publicado en edición impresa

Para los niños se debería buscar un equilibrio entre los cuentos clásicos y los más interactivos. Los libros de cuento tradicionales poseen un inocente encanto, que al igual que la tradición de los reyes magos se transmite de padres a hijos o de abuelos a nietos, en los que está permitida, incluso, la complicidad de la mentira.
Los libros de cuentos interactivos, innovadores, que brindan a los niños herramientas o disparadores para armar sus propios cuentos sirven de gran estímulo para desarrollar un pensamiento creativo, buscar estrategias para resolver situaciones, elaborar la información que se recibe del medio teniendo que dar una respuesta adecuada o no (diferente, imaginativa).
Desde la neuropsicología del aprendizaje, este tipo de libros permite trabajar varias funciones cognitivas o funciones superiores cerebrales como son el razonamiento práctico, el lenguaje expresivo oral y escrito, la comprensión, el procesamiento de la información, siendo imprescindible trabajar todas estas funciones para el desarrollo de la inteligencia.

Psicopedagoga especialista en neuropsicología del aprendizaje

En: http://www.lanacion.com.ar/1384516-estimulan-el-aprendizaje?utm_source=newsletter&utm_medium=titulares&utm_campaign=NLCult 

Imprimir artículo

29/06/2011

Crece la moda del libro para jugar

La literatura infantil incorpora objetos y tecnología que permiten a los chicos realizar múltiples actividades
Domingo 26 de junio de 2011 | Publicado en edición impresa
Julieta Molina
LA NACION
 
Crece la moda del libro para jugar
Hace treinta años, la generación que hoy es adulta se emocionaba cuando al abrir un libro se formaba la cara de, por ejemplo, un león, con dos cartones que hacían ángulo y conformaban una figura de unos cinco centímetros de altura. Es lo que se llama un pop-up. Hoy, sus hijos también leen libros con pop-ups: son articuladas piezas de ingeniería en papel que llegan a los 40 centímetros de alto, compuestas por decenas de pequeñas piezas. Pero también tienen mucho más. Incorporan tecnología, y son interactivos. Es una clara tendencia: los libros para niños ya no son lo que eran.
"Un libro para jugar, un juego para leer" se lee en Los super premios, de Pablo Bernasconi. Esta afirmación resume la concepción de los libros infantiles del siglo XXI, donde un texto es acompañado de otras actividades que permiten que los niños interactúen con el libro. "Es una tendencia mundial desde hace dos o tres años; el libro es un libro juguete", afirmó Luz Enríquez, directora de la editorial El Ateneo.
"Los chicos ahora tienen muchas más inquietudes, no se conforman con el cuento clásico, están acostumbrados a hacer muchas actividades en poco tiempo", detalló Mariana Teper, mamá de Manuel, de 4 años. "Además, con los libros clásicos la actitud de los chicos es pasiva, sólo escuchan. En cambio, cuando la historia demanda su participación, porque tienen que recortar o responder a alguna pregunta, las actividades son más prolongadas y la atención también", agregó.
La oferta en libros para niños asombra a quienes hace rato dejaron atrás la infancia. En los estantes de las librerías puede verse un teclado de piano para recrear la melodía detallada en un pentagrama, globos e inflador, arcilla para hacer figuras y hornearlas, botones que relatan un capítulo, que emiten música, sonidos o que detallan consignas por realizar; pizarras donde se pueden reproducir los dibujos enseñados; imanes, papeles para realizar un origami, telares, muñequeras con "dispositivos de poder", lectores mágicos que leen los cartuchos que narran cuentos, rompecabezas, títeres de dedo, herramientas de búsqueda, cohetes de goma, tijeras, paños y pompones, proyectores, CD y muchas cosas más. Todos, dentro de un rango de precios que va desde los $ 40 a los 180.
"El desarrollo tecnológico de Oriente permite que se editen libros en texturas como cartón, goma eva, plástico o telas. Además, los producen a gran escala, lo que incide en los costos que son muy bajos. Vienen con pilas e incluyen cualquier material, el pollito se realiza con plumas, el perrito con felpa, cualquier cosa", afirmó Enríquez.
Gloria Rodrigué, dueña de la editorial infantil La Brujita de Papel, explicó: "Tanto chicos como grandes hoy hacemos todo a la vez. Los niños juegan con muchísimos elementos: libro, computadora, tablets , juguetes, van de uno al otro, y manejan todo con una rapidez impactante". Por su parte, Mariana Teper afirmó: "Creo que antes sólo se estimulaba el hábito de la lectura y ahora los libros abarcan muchas otras áreas. En un mismo cuento, hay actividades plásticas, juegos, cosas coleccionables".
Camila Frías, encargada del sector infantil de Distal Libros (sucursal Cabildo), detalló: "Los juguetes están caros y la gente prefiere comprar los libros interactivos, que acercan a los chicos a la lectura y también les brindan juegos y actividades".
Según explicaron los representantes de las editoriales, China es el país que encabeza la producción de libros y la mayoría de los que se ofrecen aquí provienen de ese país. Le siguen España, Inglaterra y Estados Unidos. La Argentina queda muchos lugares por debajo en esa lista y los que aquí se editan poseen ilustraciones y no los elementos complejos mencionados. Un excelente lugar para observar la vanguardia editorial será la 21a Feria del Libro Infantil y Juvenil, que se realizará en el Centro de Exposiciones de la ciudad, desde el 11 al 30 de julio.
"Para abaratar costos se realizan coediciones internacionales y cada país manda su texto en su idioma. Las imágenes se mantienen y luego se agregan los textos en negro. Así pueden realizarse con siete idiomas y tiradas de hasta 30.000 ejemplares", detalló Rodrigué. "En la Argentina, ha habido muchísimos avances, pero aún no tenemos ni la tecnología ni la capacidad de producir grandes cantidades", agregó.
Es evidente que los estímulos que reciben los niños con este tipo de libros distan mucho de los que generaban los de antaño. Por la variedad de ofertas como la computadora, consolas de videojuegos, películas y dibujos animados, los libros infantiles se adaptan y evolucionan para no perder terreno. "El libro no va a desaparecer, pero a partir del desarrollo tecnológico va a ser cada vez más interactivo y complejo", pronosticó Rodrigué.
En: http://www.lanacion.com.ar/1384515-crece-la-moda-del-libro-para-jugar?utm_source=newsletter&utm_medium=titulares&utm_campaign=NLCult

05/06/2011

Nuevos temas ganan espacio en la literatura juvenil

Los clásicos de ayer y de hoy / Cambios en las preferencias

Escritores y docentes respaldan que los chicos accedan a una gran variedad de textos y autores

Domingo 05 de junio de 2011 | Publicado en edición impresa
 
Alejandra Rey
LA NACION
Los tiempos cambian. Los adultos que se ufanaban de poder recitar de memoria los versos de La cautiva , de Esteban Echeverría, son, acaso, los mismos que ahora ven que sus hijos no tienen mucha idea de quién es el autor ni de la época en la que le tocó vivir. Sí, en cambio, esos chicos pueden contar largamente las peripecias del mago Harry Potter, de los habitantes de Narnia, de la propia Natacha, de Luis Pescetti, o de algún vampiro joven y atractivo que no es tan malo como Drácula.
¿Está bien o está mal que los chicos y jóvenes desconozcan lnos clásicos de sus mayores? La respuesta a esa pregunta fue unánime en todos los entrevistados por La Nacio: no está ni bien ni mal, lo que ocurre es que los clásicos de la niñez y la adolescencia cambiaron, mutaron por otros que les hablan a nuestros hijos de temas más actuales que el Mío Cid. Y que pueden convivir con aquellos títulos como Platero y yo, Juvenilia, herencia de otras generaciones.
Guillermo Martínez, uno de los escritores más leídos por grandes y chicos, es tajante a la hora de responder. "Creo que el colegio secundario debe servir de introducción a toda la literatura. Para esto una condición indispensable es que lean muchos libros, no menos de 100 a lo largo de los cinco años, fácil de lograr si toda hora libre se transforma en hora obligatoria de lectura".
Esto ocurre en varios colegios privados del país: una vez a la semana tienen "Biblioteca", donde los chicos del primario y secundario leen y comparten historias y libros guiados por un profesional, y comienzan a descubrir a autores como Lewis Carroll ( Alicia en el País de las Maravillas ) y el siempre vigente Chesterton.
"Me parece que cualquier selección de literatura para adolescentes debería incluir la dimensión del sexo, de la novela de aventuras, de la novela filosófica, de ideas, incluso de la novela romántica", dice Martínez.
La escritora Liliana Heker cuenta que el Quijote fue para ella una tortura durante el secundario, y se pregunta quién les propone a los chicos los textos para leer y cómo. "Un maestro no puede comunicar a sus alumnos la pasión por la lectura si él mismo no conoce esa pasión. Antes que preguntarse si un alumno de primer año está en condiciones de leer a Borges, uno debería saber si el docente lo lee y lo disfruta, si sabe y quiere comunicar con pasión ese disfrute y si, aun en ese caso, está preparado para que varios de sus alumnos le digan que Borges no les gusta, que tal vez prefieren a Arlt, Cortázar, Abelardo Castillo o Roberto Fontanarrosa. ¿Por qué no? La lectura es, ante todo, un acto de libertad."
Heker defiende los cinco tomos que acaba de publicar y regalar a las escuelas públicas de todo el país el Ministerio de Educación. Y también el compendio de 300 libros, donde los docentes podrán leer una especie de resumen del libro que se sugiere y de autores que van desde Paul Auster hasta Vinicius de Moraes, pasando por Norma Huidobro e Isidoro Blaisten.
Entonces la pregunta es saber qué puede atraer a los chicos, como a los mayores los atraía de adolescentes Julio Verne, por ejemplo. "En esta época hay temáticas que atrapan: el misterio, el suspenso, el amor, la aventura, la ciencia ficción, las relaciones entre pares y entre padres, el divorcio, la droga, la anorexia y la bulimia, la violencia, la falta de afecto, el abandono. Y hay buena literatura sobre estas temáticas", dice la profesora de letras Susana Itzcovich.
Especializada en el tema, Itzcovich propone incentivar la lectura con soportes como el cine o la historieta. "Si luego el chico decide leer el original está bien, pero lo importante es que lea una versión en otro medio. Hay mucho cine basado en autores clásicos. ¿Por qué no utilizarlo?".
Inés Herrera de Flamenco dicta Prácticas del Lenguaje a chicos de 12 y 13 años en el colegio San Luis de Victoria. Fue maestra de la nieta de Costa Gómez, uno de los protagonistas de Shunko , de Jorge W. Abalos, libro que ella sigue enseñando, aunque no esté sugerido en los programas. "Es que ese libro habla de los valores, de la aceptación del otro", dice.
Si bien los clásicos aún son publicados por las grandes editoriales, suelen ser caros, y los padres, apremiados por problemas económicos, prefieren ediciones baratas, sin prólogos explicativos ni pies de páginas, que no cuestan más de 10 pesos. "La cuestión clave es que los chicos logren ver dentro de la literatura todos los mundos posibles y tan diversos que pueden encerrar los libros. Yo incluiría a Henry James, Borges, Kafka, Italo Calvino, Cortázar, Arlt, Piglia y Castillo en la escuela", apunta Martínez.
Es decir, nada es blanco o negro. "Los clásicos van y vienen, y en eso tienen mucho que ver los mayores y lo que leen -dice-porque los chicos los retoman", dice Pablo Medina, de La Nube, esa fantástica biblioteca que alberga, en el barrio de Chacarita, más de 60.000 volúmenes.
Es que en la literatura hay joyas que esperan que los chicos entren en ese mágico e inagotable mundo de la ficción contada con letras grandes.


Imprimir artículo

15/05/2011

Pescetti y su humor

Tom Sawyer le gana al Principito, al menos eso es lo que sostienen los varones para pelearse con las chicas, porque todos entendieron que la maestra les había dado lecturas "que ganaba el que elegía una". Los varones, inspirados por las aventuras de Tom, salen a buscar territorios inexplorados, horizontes y peligros. Las chicas, emocionadas con el Principito, dibujan, bailan y cantan en honor al heroico personaje, y se preguntan "si conviene como novio, con tanta gente que abandonó". Lo que comienza como una tarea escolar se transforma en una pelea de bandas, en la que cada cual defiende su libro: el Principito es mejor porque domestica animales, Tom es un ídolo porque logra que sus amigos le hagan la tarea... y así sigue el curso entero, con más competencias, tareas prácticas para la escuela convertidas en ir a remar al río y que "el río no les haga caso"... Y todo lleva a que las chicas se sientan imprescindibles para salvar a los chicos de "un peligro que se meten por ir sin ellas".

Imprimir artículo

04/05/2011

Para leer a Paul Auster

La generación que siguió al 11-S

Joyce Carol Oates, una de las mayores narradoras de los Estados Unidos, analiza “Sunset Park”, la nueva novela de otro grande de la literatura estadounidense actual. La obra es a la vez una comedia melancólica y una alegoría pesimista de la bancarrota espiritual de jóvenes derrotados por la realidad.

POR Joyce Carol Oates

De los géneros literarios, ninguno ha florecido de manera tan diversa y maravillosa en las últimas décadas como la memoria – no las memorias de vida o la autobiografía, más aburrida, estática, cronológicamente determinada, sino la memoria de crisis, lírica, en general breve, sumamente individualizada, entre las que destacan Esa visible oscuridad (1990) de William Styron, Las cenizas de Angela (1996) de Frank McCourt, y El año del pensamiento mágico (2005) de Joan Didion; y de éstas, ninguna compuesta de manera más bella y sucinta que La invención de la soledad (1982) de Paul Auster, escrita luego de la impensada muerte de su padre en 1981.
Más tarde, a lo largo de una carrera que abarca quince novelas, seis obras de ensayo, una colección de poesía, guiones y libros editados, Paul Auster pasó a ser conocido sobre todo por su ficción posmodernista atípicamente enigmática, muy estilizada, en la cual los narradores rara vez son otra cosa que poco confiables y la base argumental cambia continuamente. La invención de la soledad es sin embargo notable por su evocación franca, honesta, sutil de la pérdida filial seguida, no por la pena profunda – al menos no la pena profunda convencional – sino por el aturdimiento de una incapacidad de llorar y la determinación estoica de conocer a Samuel Auster, el padre esquivo, no querido, el hombre “invisible”:
Careciendo de pasión por alguna cosa, o persona, o idea, incapaz o no dispuesto a revelarse a sí mismo bajo ninguna circunstancia, había conseguido mantenerse a cierta distancia de la vida, no sumergirse en la profundidad de las cosas. Comía, iba a trabajar, tenía amigos, jugaba al tenis, y a pesar de todo eso, no estaba presente. En el sentido más profundo, más inalterable, era un hombre invisible.
(Una fotografía del difunto Samuel Auster sugiere, sin embargo, una extraña semejanza con Paul Auster.)

01/05/2011

Murió Ernesto Sabato, un clásico de la literatura argentina

Literatura / 30/04/11

Falleció en su casa de Santos Lugares a los 99 años. Notable autor y ensayista, escribió "El túnel" y "Sobre héroes y tumbas", entre otras obras clave. Fue titular de la Conadep tras el regreso de la democracia. En 1984 había recibido el Premio Cervantes, el más importante de la literatura en español. Lo velarán desde las cinco de la tarde en el Club Defensores de Santos Lugares y las exequias serán mañana en el Jardín de Paz.

La literatura argentina despide a uno de sus íconos populares. El escritor Ernesto Sabato murió esta madrugada a los 99 años en su casa de Santos Lugares. Autor de "El túnel", "Sobre héroes y tumbas" y "Abaddón el exterminador", entre otras obras, también fue uno de los rostros emblemáticos del regreso democrático, al encabezar la Conadep.
Testigo y paradigma de su tiempo, la figura de Sabato adquirió una dimensión diferente luego de la dictadura militar con su labor al frente de la Conadep (Comisión Nacional de Desaparición de Personas).

Lejos de asumir un rol incontrastable, el autor de la trilogía de novelas "El Túnel" (1948), "Sobre héroes y tumbas" (1961) y "Abbadón el exterminador" (1974) fue un escritor y un ser humano polémico, cruzado por sus propias contradicciones, presentes en algunos de sus personajes literarios.

"Nunca me he considerado un escritor profesional, de los que publican una novela al año. Por el contrario, a menudo, en la tarde quemaba lo que había escrito a la mañana", declaró una y otra vez para referirse a esa obra que marcó las generaciones del 60 y 70 y se desdibujó cuando sus ojos comenzaron a fallar, para ser reemplazada por la pintura.

Sus escritos finales, que incluyen memorias y crónicas de la vejez, constituyen su postrera despedida con la escritura, más allá de algún destello vital como la conmovedora confesión de amor a su colaboradora Elvira Fernández Fraga, hoy al frente de la fundación que lleva su nombre.


Su figura recobró fuerza como portavoz de valores añorados por una sociedad atravesada primero por la dictadura militar y luego por el neoliberalismo de los 90. Su mensaje se concentró en los jóvenes: "Sólo quienes sean capaces de encarnar la utopía -dijo- serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido".

Sabato había nacido el 24 de junio de 1911 en la ciudad bonaerense de Rojas. Iba a ser homenajeado mañana en la Feria del Libro por el Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, ya que este año iba a cumplir 100 años.


Durante su larga trayectoria, por solicitud del entonces presidente Raúl Alfonsín presidió entre 1983 y 1984 la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), cuya investigación, plasmada en el libro Nunca Más, abrió las puertas para el juicio a las juntas militares.


Sabato en 1984 recibió el premio Miguel de Cervantes, máximo galardón literario concedido a los escritores de habla hispana, por lo cual fue el segundo escritor argentino en recibir este premio, luego de Jorge Luis Borges en 1979.


En 1975, Sabato obtuvo el premio de Consagración Nacional de la Argentina y un año más tarde se le concedió el premio a la Mejor Novela Extranjera en Francia, por Abaddón el exterminador.


Luego, en 1977 Italia le otorgó el premio Medici y al año siguiente le otorgaron la Gran Cruz al mérito civil en España, y en 1979 fue distinguido en Francia como Comandante de la Legión de Honor.

26/04/2011

Detalles que extrañaríamos si desapareciera el papel

Aromas, recuerdos y costumbres adquiridas a lo largo de generaciones

Lunes 04 de abril de 2011 | Publicado en edición impresa
Constanza Rojas V.
El Mercurio/GDA
SANTIAGO, Chile.- Imaginémonos que los lectores digitales se masifican y que el libro en papel entra en desuso hasta convertirse en objeto de culto o coleccionismo. ¿Qué pequeños hábitos desaparecerían junto con él? Curiosear qué está leyendo tu vecino en el metro. ¿Quién no ha estirado el cuello para mirar la portada del libro del que está sentado al lado en el metro o el micro? ¿Quién no ha tratado, luego, de adivinar el perfil del pasajero, probablemente haciendo uso de los prejuicios en su máximo potencial?
Los marcadores de libros
Los hacen los niños en los colegios, pueden ser postales de ciudades o incluso objetos para coleccionistas. Pero, sean como sean, a ninguno de éstos los volveríamos a ver si no tienen hojas de papel que separar.
Hacer caricaturas animadas en las esquinas de las páginas
Un clásico de la infancia. Había que copiar la secuencia de imágenes con pequeñas variaciones para conseguir el efecto de movimiento y, entonces, se lograba una auténtica animación hecha en casa. Los niños del futuro no tendrían libros para hacer las suyas.
El olor a libro
La antigüedad de un libro no solamente puede medirse por la fecha de impresión: su mejor cédula de identidad es el olor. Los nuevos tienen aroma a papel y a pegamento; los viejos, a una mezcla de polvo y ácaros que saca estornudos en los alérgicos. Tan importante es este elemento que ya se ha inventado el "olor a libro" envasado para e-books. ¿Cambiará también con el paso de los años?
Juntarse con la excusa de un libro
Prestar un libro y, en los mejores casos, devolverlo son buenas excusas para verse las caras, tomarse un café y comentar lo leído.
Seguir los consejos de los libreros
Preguntarle a un librero qué nos recomienda o qué opina de tal y cual ejemplar es un pequeño placer insustituible vía Web. Hay una gran diferencia entre que te aconseje un ser humano y ver publicidad de un libro por intermedio del computador.
Heredar libros de generación en generación
Los ejemplares que llegan a nuestras manos desde los padres o abuelos pueden ser verdaderas joyas. O, al menos, fidedignos testimonios de qué se leía en el pasado. Tanto mejor si están fechados y con el nombre de su dueño. Estas pequeñas bibliotecas familiares podrían mantenerse, pero las nuevas generaciones no tendrían legados que dejar a sus descendientes.

http://www.lanacion.com.ar/1362654-detalles-que-extranariamos-si-desapareciera-el-papel?utm_source=newsletter&utm_medium=titulares&utm_campaign=NLCult
Imprimir artículo

23/04/2011

Día mundial del libro y del derecho de autor - 23 de abril

Con la celebración de este día en el mundo entero, la UNESCO pretende fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor.



JMLD_image.jpg
© UNESCO 2011
El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. También en un 23 de abril nacieron – o murieron – otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo. Por este motivo, esta fecha tan simbólica para la literatura universal fue la escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores, y alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultural. La idea de esta celebración partió de Cataluña (España), donde este día es tradicional regalar una rosa al comprador de un libro.
El éxito de esta iniciativa depende fundamentalmente del apoyo que reciba de los medios interesados (autores, editores, libreros, educadores y bibliotecarios, entidades públicas y privadas, organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación), movilizados en cada país por conducto de las Comisiones Nacionales para la UNESCO, las asociaciones, los centros y clubes UNESCO, las redes de escuelas y bibliotecas asociadas y cuantos se sientan motivados para participar en esta fiesta mundial


Contactos
Sr. Georges POUSSIN - Jefe de Sección - Division of Arts and Cultural Enterprise

http://portal.unesco.org/culture/es/ev.php-URL_ID=5125&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html
Imprimir artículo

20/04/2011

Los lenguajes se habrían originado en el sur de Africa

Un biólogo llegó a esta conclusión después de analizar 500 lenguas de todo el mundo

Viernes 15 de abril de 2011 | Publicado en edición impresa
 
Nicholas Wade
The New York Times
NUEVA YORK.- Un investigador que analizó los sonidos de lenguajes hablados en todo el mundo detectó una antigua señal que apunta hacia el sur de Africa como el lugar donde se habrían originado las lenguas modernas.
El hallazgo es consistente con la evidencia de cráneos fósiles y el ADN que indican que los humanos modernos se habrían originado también en ese continente. También implica, aunque no prueba, que el lenguaje moderno se originó sólo una vez, una presunción considerablemente controvertida entre los lingüistas.
La detección de una señal tan antigua en el lenguaje es sorprendente. Debido a que las palabras cambian tan rápidamente, muchos lingüistas piensan que el origen de las lenguas no puede seguirse muy atrás en el tiempo. El árbol lingüístico más antiguo que se haya podido reconstruir hasta ahora es el de la familia indoeuropea, que incluye el inglés y se remonta a hace 9000 años como máximo.
Quentin D. Atkinson, biólogo de la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda, atravesó esta barrera en el tiempo, si su afirmación es correcta, al analizar no las palabras, sino los fonemas -las consonantes, vocales y tonos que son los elementos más simples del lenguaje-. Atkinson, un especialista en aplicar métodos matemáticos a la lingüística, encontró un patrón simple, pero sorprendente en alrededor de 500 lenguajes hablados alrededor del mundo: un lenguaje utiliza menos fonemas cuanto más lejos esos humanos tempranos tuvieron que viajar desde Africa.
Algunos de los lenguajes que utilizan sonidos de "clic" en Africa tienen más de 100 fonemas, mientras que el hawaiano, que se encuentra hacia el final de la ruta de migración desde el continente africano, tiene sólo 13. El inglés tiene alrededor de 45 fonemas.
Este patrón de diversidad decreciente en la diversidad genética según la distancia implica que el origen del lenguaje humano moderno es la región del sudoeste de Africa, dice Atkinson en un artículo publicado ayer en Science .
El lenguaje tiene por lo menos 50.000 años de antigüedad, que es la fecha en que los humanos modernos se dispersaron desde Africa, y algunos expertos dicen que tiene por lo menos 100.000 años.
Atkinson, si su trabajo es correcto, está recogiendo un eco distante que llega desde un tiempo distante.
Aunque los lingüistas tienden a desoír las afirmaciones sobre trazas de lenguajes de más de 10.000 años, "este trabajo se acerca a convencerme de que este tipo de investigación es posible", dijo Martin Haspelmath, investitgador en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Leipzig, Alemania. Atkinson es uno de varios biólogos que comenzaron a aplicar a la lingüística los complejos métodos estadísticos desarrollados para construir árboles genéticos basados en secuencias de ADN.
"Nos sentimos incómodos acerca de los modelos matemáticos que no entendemos yuxtapuestos a modelos filológicos que sí entendemos", dijo Brian D. Joseph, lingüista de la Ohio State University. Pero él piensa que otros lingüistas pueden estar más abiertos a aceptar el artículo de Atkinson.
"Creo que tenemos que tomarlo seriamente", dijo Joseph.
Otro lingüista, Donald A. Ringe, de la Universidad de Pensilvania, dijo que "es muy temprano para saber si la idea de Atkinson es correcta, pero si lo fuera, es una de las más interesantes que se han visto en una década".
 
 En:http://www.lanacion.com.ar/1365646-los-lenguajes-se-habrian-originado-en-el-sur-de-africa?utm_source=newsletter&utm_medium=titulares&utm_campaign=NLCien
Imprimir artículo

17/04/2011

La biblioteca sin papel

Los libros experimentan su primer gran paso evolutivo desde la imprenta de Gutenberg. Ahora podemos leer en el celular, la tablet y los e-readers. Todo lo que hay que saber sobre los e-books

Sábado 16 de abril de 2011 | Publicado en edición impresa

En el mundo se habla de los libros electrónicos desde hace al menos una década, pero recién en los últimos tres años y medio cambió este mercado con la aparición, a fines de 2007, del icónico Kindle de Amazon. Un dispositivo especializado para esta tarea no es, sin embargo, la única alternativa que tiene quien busca leer en formato digital; también hay software para transformar una PC en un e-reader.
Los lectores electrónicos especializados tienen como función principal mostrar los textos e intentan ser fieles al original de papel, apelando incluso a las pantallas de tinta electrónica, distintas del LCD convencional.
Fue la tinta electrónica la que estableció el concepto del lector como dispositivo, con una pantalla en la que las letras se forman con bolitas blancas o negras magnetizadas, y que sólo consumen energía cuando se pasa la página, a diferencia de una pantalla de computadora, que se refresca decenas de veces por segundo. La tinta electrónica, además, tiene excelente visibilidad: al aprovechar la luz ambiente no cansa la vista, se ve como un libro de papel al sol directo, y desde cualquier ángulo. Estos lectores tienen pantallas de 5 o 6 pulgadas y botones para elegir un título de su biblioteca interna o pasar las páginas.
Una interfaz gráfica sencilla permite acceder a los títulos almacenados en el dispositivo y, dependiendo del modelo, saltar a los diferentes capítulos, marcar páginas interesantes o dejar anotaciones al margen.
Sony fue una de las compañías pioneras en el área, con su línea eReader, que ya no vende en el país, aunque sí lo hace en el resto del mundo ( http://e-bookstore.sony.com/reader/ ). Pero el dispositivo que llevó el concepto del libro electrónico a una gran masa de usuarios fue el Kindle de Amazon, que ya va por la tercera versión.
El Kindle básico ( www.amazon.com/kindle ) tiene una pantalla de 6", espacio para almacenar 3500 libros, conexión Wi-Fi o 3G para adquirir nuevos títulos directamente desde el equipo, un teclado Qwerty para hacer búsquedas en la tienda o navegar por la Web, y una batería que, según su fabricante, dura más de un mes si no se usa la conexión inalámbrica. Ofrece 900 mil títulos comerciales y 1,8 millones de libros de dominio público. También puede desplegar archivos PDF.
En Estados Unidos tiene un precio de 139 dólares (sin 3G) o 189 dólares (con Wi-Fi y 3G, que funciona en la Argentina, no requiere abono mensual). Amazon lo envía al país, pero al precio original hay que sumarle 21 dólares de envío, más un 45% de impuestos locales, más los honorarios del correo privado que lo recibe (por lo general DHL), que rondan los 240 pesos. En el buen blog local www.clubdelebook.com hay más información sobre el tema.
Otro libro electrónico popular en Estados Unidos es el Nook de Barnes & Noble ( www.barnesandnoble.com/nook/ ). Una versión funciona como una tablet con Android y pantalla color de 7" (US$ 249 en Estados Unidos), y en la otra combina una pantalla de tinta electrónica de 6" con una pantalla secundaria convencional de 3,5"; el equipo corre Android, tiene versiones sólo con Wi-Fi o con Wi-Fi y 3G (149 y 199 dólares, respectivamente) y funciona como el Kindle. No tiene envío directo a la Argentina.
En nuestro país está Papyre ( www.grammataargentina.com.ar ), una línea de libros electrónicos de la compañía Grammata, que tiene cuatro modelos con tinta electrónica. El más económico, el Papyre 5.1, tiene un precio de $ 1199 y pantalla de 5"; el tope de línea es el 6.S Alex, que a una pantalla de 6" suma una segunda pantalla LCD, que funciona como una mini tablet con Android y Wi-Fi. Su precio es de $ 2499. Dependiendo del modelo, también reproduce MP3 o permite acceder a sitios Web. LA NACION publicó una videorreseña en noviembre último: http://videos.lanacion.com.ar/video17782-llegan-a-la-argentina-los-libros-electronicos-de-papyre . Grammata firmó un acuerdo con Libranda, una plataforma de distribución de libros electrónicos respaldada por editoriales como Planeta, Random House Mondadori o Santillana, y Publidisa (un servicio de publicación de e-books que en la Argentina está representado por Bibliografika), para ofrecer títulos en español, una de las mayores limitaciones que tiene hoy el mercado del libro electrónico hispano.
Movistar, por su parte, inaugurará el miércoles su tienda de e-books en www.movistar.com.ar/ebooks ; contará con 15.000 títulos en formato PDF con DRM al momento de su lanzamiento, y no será necesario ser cliente de la empresa para acceder a ella.
Los otros lectores
No son las únicas alternativas para acceder a un e-reader, como pueden atestiguar quienes cargaban libros en sus palmtops a principios de la década pasada. Hoy las tablets y los smartphones tomaron la posta y también permiten leer libros digitales.
Amazon ofrece una versión del Kindle por software que permite acceder a su tienda de libros, sincronizar su contenido entre diferentes dispositivos y demás. Está disponible para Windows, OS X, dispositivos iOS (iPhone, iPod Touch, iPad), Android (móviles y tabletas), teléfonos BlackBerry y Windows Phone 7. Barnes & Noble también ofrece el software Nook, es compatible con Windows, OS X, iOS, Android y BlackBerry.
No son los únicos. Google, por ejemplo, tiene Books ( books.google.com.ar ), con una biblioteca de textos de dominio público digitalizados y libros comerciales, aunque estos últimos no pueden adquirirse desde la Argentina. Además de ser accesible a través de cualquier navegador convencional tiene una aplicación para Android, iOS, el Nook y dispositivos de Sony.
Apple cuenta con su propia librería electrónica, llamada iBookstore, a la que se accede a través de la aplicación iBooks. No es la única alternativa para los dispositivos de esta compañía; también son muy populares Stanza y Kobo, ambos disponibles en la App Store. Los lectores son gratis.
Kobo es el lector oficial de la tableta PlayBook, de RIM, que saldrá a la venta en Estados Unidos el martes próximo, y también está disponible para móviles BlackBerry y Android; se descarga de sus tiendas de aplicaciones respectivas.
Los equipos Android de Samsung (tanto los smartphones como las tablets) incluyen la aplicación Aldiko; en este sistema operativo son muy populares los lectores FBReader y Laputa (nombre que alude a la isla que visita Gulliver en sus viajes).
Para móviles Symbian y equipos que usen aplicaciones Java está el freeware Foliant ( http://foliant-reader.com , la página está en ruso, pero la aplicación funciona en inglés).
Mientras tanto, la tablet Xoom de Motorola, que se presentó en la Argentina esta semana (ver nota en la página 8) incluirá como novedad el acceso a una tienda argentina, Bajalibros. Según sus creadores, está en sus planes ofrecer acceso a su librería desde dispositivos iOS, Android, la PlayBook y las computadoras convencionales.
Una de las dudas que surgen en el momento de elegir un lector de libros electrónicos es establecer el valor de la inversión en libros: ¿quedarán atados a una plataforma? ¿Se podrán usar en otro dispositivo?
La respuesta depende del equipo. Los Kindle de Amazon usan un formato propietario AZW, protegido contra copia. Lo mismo sucede con Apple. Pero la mayoría de la industria adoptó el formato abierto ePub para codificar los libros. El tema es que el esquema de DRM para controla copia no autorizada del libro queda a criterio de cada vendedor; aunque en teoría al comprar un libro en formato ePub en una tienda debería ser legible en cualquier dispositivo, en la práctica no es así. La mayoría de los textos en ePub gratis (como libros de dominio público) sí pueden verse en los diversos lectores sin problemas de compatibilidad, lo mismo que los que usan la protección de copia de Adobe para ePub.
Los e-readers suelen admitir textos en PDF (con o sin DRM), Microsoft Word, PDB (el viejo formato de las Palm), HTML y TXT, entre otros. Una ventaja del ePub es que es muy flexible a la hora de adaptar su contenido a pantallas de diferente tamaño. En en.wikipedia.org/wiki/Comparison_of_e-book_formats se lista la compatibilidad de los dispositivos más populares.
Quienes busquen contenido gratis o comercial pueden usar, además de lo provisto en las tiendas comerciales, los textos almacenados en sitios como el del Proyecto Gutenberg ( www.gutenberg.org ), Wattpad ( www.wattpad.com , también tiene su lector multiplataforma), Wikilibros ( es.wikibooks.org ), El Aleph ( www.elaleph.com ), la Biblioteca Clarín ( www.biblioteca.clarin.com/pbda/index.html ), Bubok (una editorial digital que publica con licencia Creative Commons, www.bubok.es ), Libros en Red ( www.librosenred.com ) o Librodot ( www.librodot.com ), entre otros.
A la vez, quienes quieran crear sus propios libros electrónicos en formato PDF pueden apelar al OpenOffice ( es.openoffice.org , gratis); también está Calibre ( http://calibre-e-book.com , gratis, corre sobre Windows, OS X y Linux), para generar un e-book en formato ePub con un texto propio.
Ricardo Sametband
 
En: http://www.lanacion.com.ar/1365561-la-biblioteca-sin-papel?utm_source=newsletter&utm_medium=suples&utm_campaign=NLTecnoImprimir artículo